viernes, 30 de agosto de 2013

capitulo 114




Cuenta Paula:

Hacia una semana que había regresado del viaje por San Luis y Mendoza por trabajo, hacia una semana que había vuelto a la vida que hacía unos meses había construido con Pedro. Una vida Feliz en donde el mundo se acababa cuando los tres nos encontrábamos, un mundo en el que solo había risas, mimos y cosquillas.

Hacia una semana que estaba viviendo prácticamente con Pedro y Sofía. Moro feliz. Cada días más pegado a Sofí y entendiendo sus “formas de cariño2 para con él.

Me sentía parte de la casa, me sentía completamente adentro de sus vidas.

Era hermoso ver llegar a Pedro con Sofí todas las tardes, y salir los tres juntos a pasear a Moro, o simplemente ir al supermercado juntos a hacer las compras.

Y ahora es cuando estoy entendiendo que la felicidad la encontramos en las “pequeñas cosas” en “los pequeños momentos”.

Hacia unos días habíamos ido a la casa de los padres de PP a comer un asado junto con mi familia.

Fue una noche increíble, las dos familias se habían fusionado en una, era increíble la buena onda que tenían entre ellos, verlos a todos felices charlando nos llenaba el alma a Pedro y a mí.

Delfi la sobrina de PP, pegada a mi hermana ya que se llamaban igual, la enana estaba encantada con la Pepi y ni hablar de Sofí, toda la noche las dos pegadas con mi hermana.

La presentación de las dos familias había sido todo un éxito por suerte y eso me tranquilizaba.

Hoy era la excepción, hoy no iba a ver a PP entrar con Sofí, hoy yo la iba a ir a buscar, ya que Pedro iba a llegar tarde porque se estaba ocupando de los últimos detalles de la despedida de soltero de Hernán.

Me vestí, y luego de hacer unas cosas en la casa de PP, junto con Moro me dirigí a la mía, para ver si había algún impuesto.

Mire que todo esté bien y después de pasar por el rapipago a pagar unas cuentas que tenia deje a Moro en la veterinaria.

Al llegar al jardín todos los nenes estaban saliendo, y Sofí al verme corrió hacia mí.

Hola princesa – dije sonriendo –

Mamiii –

Como estas mi amor – la agarre a upa dirigiéndome al auto – te portaste bien?

Sii me poto ien to – y sonreía –

Vamos al shopping ahora queres? Tenes ganas?

Sii mamii to queo –

Bueno entonces vamos un rato – sonreí y la subí al auto –

Al arrancar por el altavoz llame a PP.

Charamos unos minutos contándole que íbamos a ir al shopping y cortamos ya que él debía hacer cosas, y a mí, aunque estaba en altavoz no me gustaba mucho hablar por teléfono manejando.

Recorrimos todo el shopping, compre cosas para Sofí, y otras para Pedro, aparte de lo que me quería comprar yo… que en realidad era un regalo para él. Un lindo conjunto de lencería.

Al salir del shopping buscamos a Moro por la veterinaria, y luego de hacer que haga sus necesidades en la calle nos dirigimos a lo de PP.

Merendamos juntas mirando la tele y me puse a bañarla.

Casi al final del baño escuche a Pedro.

Me reto un poco por haber comprado tantas cosas y se dirigió a la cocina a hacernos la cena ya que quería compensar el no estar al otro día a la noche.

Comimos pastel de papa, que por cierto le había salido riquísimo y luego nos quedamos un rato en el living charlando aprovechando que Sofía se había dormido.

Con la excusa de ir al baño agarre los regalos de PP ya que no los había dejado junto a las demás bolsas y me dirigí al sillón.

Me senté en sus piernas y le di los regalos.

Al abrirlos quedo encantado, pero como siempre me dijo que no debía gastar plata en el, que no hacía falta.

Al escuchar eso le dije:

Falta el ultimo – y riendo corrí un poco de mi remera para que pueda observar mi corpiño -

Apa que lindo chaves – e instantáneamente se acerco a mi boca – me parece que vamos a estrenarlo ahora
Se levanto conmigo encima y luego de abrazarme con mis piernas a su cintura besándonos nos dirigimos a la habitación.

Sábado por la mañana, el sol pegaba en mi cara y yo que quería seguir durmiendo.

Tape mi cara con la almohada y cuando me estaba volviendo a quedar dormida escuche como Sofí me llamaba.

Destape mi cara y al levantarme me coloque rápidamente mi bata, ya que ambos habíamos quedado en ropa interior.

Tape bien a PP y Salí de la habitación.

Que pasa princesa – dije viéndola en el pasillo medio llorosa.

Mamii – levantaba sus bracitos –

Que pasa? Gordita – la agarre en brazos –

Modo dopio –

Que rompió? – y vi como se acercaba moviendo la cola – que hiciste Moro?

Ingrese a la habitación y vi los almohadones de Sofía todo mordidos.

Te voy a matar Moro como vas a hacer eso! – dije levantando el tono de voz furiosa –

Mmm que pasa? – apareció PP con un pantalón y todo despeinado de lo dormido que se encontraba –

Moro rompió los almohadones –

Chancho te van a matar – y rio –

Nu te iaas – dijo triste Sofí –

Perdón princesa – la acaricio – ahora en un rato vamos y compramos otros rosa como te gustan a vos queres? –

Tii – dijo abrazándome mas por el cuello –

Bueno veni, vamos a preparar el desayuno hija , buen día mi amor – dijo sonriendo y besándome al tiempo que me tocaba un nalga sin que Sofí lo vea –

PEDRO! – dije riendo – buen día amor, vayan que yo limpio acá

 Y así comenzó nuestro sábado, con las travesuras de Moro y de Pedro.




7 comentarios:

  1. Qué ternura y amor!!!!!!!!!! Para cuándo le va a proponer casamiento o irse a vivir juntos???? O x ahí un embarazo no vendría mal. Me encanta esta novela

    ResponderEliminar
  2. Queeeeeee lindossssssss que son *-*

    ResponderEliminar
  3. que se vallan a vivir juntos !!!muy buen cap !!!!

    ResponderEliminar
  4. me encanto que se vallan a viviir juntos!! son muy tiernos los tres :)

    ResponderEliminar
  5. estaria bueno que se vallan a vivir juntos

    ResponderEliminar