miércoles, 7 de agosto de 2013

capitulo 105



Cuenta Pedro:

Una semana más había pasado, y el fin de semana por fin había llegado.

Todo el sábado lo pasamos solos con Sofí ya que Pau tenía que trabajar hasta la noche, jugando y mirando la tele, y hasta habíamos ido a la plaza con Morito, ya que Pau el día anterior lo había dejado en casa a pedido de Sofí, luego de haber cenado los tres juntos.

A eso de las ocho de la noche Pau llego a casa, se dio un baño e inmediatamente se tiro con nosotros en la alfombra a jugar.

Me hacia feliz que venga y use la casa como propia, eso me hacía saber que se sentía cómoda con nosotros.
Estuvimos casi hasta las diez de la noche jugando en el piso, momento en el cual Sofí aprovecho para subírsele encima, tocarle el pelo, hacerle de todo, y ella lo único que hacía era dejar a Sofí hacer lo que quería.

Comimos milanesas con Puré y luego de eso nos acostamos los tres en mi cama a mirar una película, en la cual a los quince minutos de haber empezado Sofí ya se encontraba dormida, así que la lleve a su cama y yo volví con Pau.

Charlamos un rato sobre el día que había tenido y nos pusimos a mirar la película, pero la verdad yo no le estaba prestando nada de atención.

Sentía la necesidad de mimar a Pau, aprovechando el momento a solas, y no me iba a contener, lo único que podía pasar es que Pau no me deje avanzar.

Pero al parecer ella también tenía ganas de estar conmigo.

Los besos que al principio fueron tiernos, pasaron a ser apasionados , y de ahí a ser un chape, junto con las caricias que se tornaron más intensas, explorando el cuerpo del otro, con todo el amor y la pasión que teníamos contenida.

Pasamos una noche increíble, y casi al amanecer nos dormimos abrazados, totalmente relajados y sintiendo el calor del cuerpo del otro.

A media mañana sentí como mi hija tocaba mi rostro hablándome, intentando que yo me despierte, acción que logro.

Desayunamos juntos con Pau y Sofí, y luego de “relajar” a Pau con algunos mimos mientras nos cambiamos nos dirigimos a la casa de mis viejos los tres junto a Moro.


Al llegar estacione y bajamos. Yo sosteniendo a Moro por la correa y mi hija como casi siempre últimamente en brazos de Pau.

Nos abrió la puerta Lu, quien nos recibió con un abrazo a cada uno y seguido de eso vinieron los enanos corriendo a saludarnos.

Los chicos se fueron al jardín a jugar con Moro, quien ya no sabía cómo escaparse, así que como la vez anterior se rindió y se recostó en el pasto dejando que los chicos hagan de el lo que quieran.

Al entrar al comedor nos encontramos con Fede, Caro y Mariano, que charlaban muy animadamente.

Hola… como andan – dije sonriendo mientras entraba de la mano de Pau, y pude sentir como ella apretó mi mano nerviosa –

Hermano, como estas – dijo Fede parándose y dándome una palmada en la espalda – y ella quien es? – dijo sonriendo mientras le daba un beso –

Mi novia – sonreí y Paula me interrumpió –

Paula, vos sos Fede no? – y sonrió mirándome nerviosa –

Si yo soy Fede, ella es Caro y el Mariano el marido de Luciana – mientras Caro se paraba y la saludaba simpática, increíblemente –

Como andas Pau – dijo Mariano saludándola –

Todo bien Marian gracias – dijo Pau un poco más relajada –

Se conocen? – dijo Caro curiosa –

Si Pau ya conoce a los enanos y a Lu también, el otro día cenamos en lo de So –

Que feo che nos dejaron afuera – dijo Fede riéndose y Caro lo imito –

Hola hola – se escucho una voz dulce, y yo inmediatamente sonreí –

Vieja .. hola – y me acerque para abrazarla –

Viejos son los trapos querido – dijo riéndose – Paula – dijo sonriendo mientras me apartaba a mi para darle un abrazo –

Pude notar como Pau se quedo sorprendida por la reacción de mi mama, ya se conocían de cuando había estado en coma, pero ahora no estaba en calidad de doctora, sino que en calidad de mi novia.

Hola Ana como anda? – dijo Pau sonriente y pude notar que Pau se tranquilizo al ver a mi mama tan relajada –

Todo bien querida, vos? – dijo acariciándole la mejilla – que linda que estas

Muchas gracias Ana – y le sonrió –

Bueno bueno… a ver – me rei – amor venia si saludamos a papa, permiso mami – dije mientras tomaba de la mano a Pau y salíamos al jardín donde se encontraba mi viejo con Sonia charlando –

Hijo querido como estas – mientras se acercaba a mí y me abrazaba –

Muy bien Pa, gracias, Pa ella es Paula – mientras Pau le daba un beso –

Hola Horacio, ya nos conocemos – y Pau sonrió nerviosa –

Si ya nos conocemos, pero ahora nos presentamos en una mejor situación – y papa me acariciaba la espalda, eso era señal de que Pau le caía bien –

Si es verdad – dijo Pau –


Estuvimos largo rato charlando, hasta que las mujeres se fueron a la cocina.
Almorzamos todos juntos, y a la hora del mate con Pau decidimos ir a comprar facturas para poder merendar.



Espero que les guste el capitulo. Si quieren pueden comentar aca o en tw

5 comentarios: