viernes, 30 de agosto de 2013

capitulo 114




Cuenta Paula:

Hacia una semana que había regresado del viaje por San Luis y Mendoza por trabajo, hacia una semana que había vuelto a la vida que hacía unos meses había construido con Pedro. Una vida Feliz en donde el mundo se acababa cuando los tres nos encontrábamos, un mundo en el que solo había risas, mimos y cosquillas.

Hacia una semana que estaba viviendo prácticamente con Pedro y Sofía. Moro feliz. Cada días más pegado a Sofí y entendiendo sus “formas de cariño2 para con él.

Me sentía parte de la casa, me sentía completamente adentro de sus vidas.

Era hermoso ver llegar a Pedro con Sofí todas las tardes, y salir los tres juntos a pasear a Moro, o simplemente ir al supermercado juntos a hacer las compras.

Y ahora es cuando estoy entendiendo que la felicidad la encontramos en las “pequeñas cosas” en “los pequeños momentos”.

Hacia unos días habíamos ido a la casa de los padres de PP a comer un asado junto con mi familia.

Fue una noche increíble, las dos familias se habían fusionado en una, era increíble la buena onda que tenían entre ellos, verlos a todos felices charlando nos llenaba el alma a Pedro y a mí.

Delfi la sobrina de PP, pegada a mi hermana ya que se llamaban igual, la enana estaba encantada con la Pepi y ni hablar de Sofí, toda la noche las dos pegadas con mi hermana.

La presentación de las dos familias había sido todo un éxito por suerte y eso me tranquilizaba.

Hoy era la excepción, hoy no iba a ver a PP entrar con Sofí, hoy yo la iba a ir a buscar, ya que Pedro iba a llegar tarde porque se estaba ocupando de los últimos detalles de la despedida de soltero de Hernán.

Me vestí, y luego de hacer unas cosas en la casa de PP, junto con Moro me dirigí a la mía, para ver si había algún impuesto.

Mire que todo esté bien y después de pasar por el rapipago a pagar unas cuentas que tenia deje a Moro en la veterinaria.

Al llegar al jardín todos los nenes estaban saliendo, y Sofí al verme corrió hacia mí.

Hola princesa – dije sonriendo –

Mamiii –

Como estas mi amor – la agarre a upa dirigiéndome al auto – te portaste bien?

Sii me poto ien to – y sonreía –

Vamos al shopping ahora queres? Tenes ganas?

Sii mamii to queo –

Bueno entonces vamos un rato – sonreí y la subí al auto –

Al arrancar por el altavoz llame a PP.

Charamos unos minutos contándole que íbamos a ir al shopping y cortamos ya que él debía hacer cosas, y a mí, aunque estaba en altavoz no me gustaba mucho hablar por teléfono manejando.

Recorrimos todo el shopping, compre cosas para Sofí, y otras para Pedro, aparte de lo que me quería comprar yo… que en realidad era un regalo para él. Un lindo conjunto de lencería.

Al salir del shopping buscamos a Moro por la veterinaria, y luego de hacer que haga sus necesidades en la calle nos dirigimos a lo de PP.

Merendamos juntas mirando la tele y me puse a bañarla.

Casi al final del baño escuche a Pedro.

Me reto un poco por haber comprado tantas cosas y se dirigió a la cocina a hacernos la cena ya que quería compensar el no estar al otro día a la noche.

Comimos pastel de papa, que por cierto le había salido riquísimo y luego nos quedamos un rato en el living charlando aprovechando que Sofía se había dormido.

Con la excusa de ir al baño agarre los regalos de PP ya que no los había dejado junto a las demás bolsas y me dirigí al sillón.

Me senté en sus piernas y le di los regalos.

Al abrirlos quedo encantado, pero como siempre me dijo que no debía gastar plata en el, que no hacía falta.

Al escuchar eso le dije:

Falta el ultimo – y riendo corrí un poco de mi remera para que pueda observar mi corpiño -

Apa que lindo chaves – e instantáneamente se acerco a mi boca – me parece que vamos a estrenarlo ahora
Se levanto conmigo encima y luego de abrazarme con mis piernas a su cintura besándonos nos dirigimos a la habitación.

Sábado por la mañana, el sol pegaba en mi cara y yo que quería seguir durmiendo.

Tape mi cara con la almohada y cuando me estaba volviendo a quedar dormida escuche como Sofí me llamaba.

Destape mi cara y al levantarme me coloque rápidamente mi bata, ya que ambos habíamos quedado en ropa interior.

Tape bien a PP y Salí de la habitación.

Que pasa princesa – dije viéndola en el pasillo medio llorosa.

Mamii – levantaba sus bracitos –

Que pasa? Gordita – la agarre en brazos –

Modo dopio –

Que rompió? – y vi como se acercaba moviendo la cola – que hiciste Moro?

Ingrese a la habitación y vi los almohadones de Sofía todo mordidos.

Te voy a matar Moro como vas a hacer eso! – dije levantando el tono de voz furiosa –

Mmm que pasa? – apareció PP con un pantalón y todo despeinado de lo dormido que se encontraba –

Moro rompió los almohadones –

Chancho te van a matar – y rio –

Nu te iaas – dijo triste Sofí –

Perdón princesa – la acaricio – ahora en un rato vamos y compramos otros rosa como te gustan a vos queres? –

Tii – dijo abrazándome mas por el cuello –

Bueno veni, vamos a preparar el desayuno hija , buen día mi amor – dijo sonriendo y besándome al tiempo que me tocaba un nalga sin que Sofí lo vea –

PEDRO! – dije riendo – buen día amor, vayan que yo limpio acá

 Y así comenzó nuestro sábado, con las travesuras de Moro y de Pedro.




miércoles, 28 de agosto de 2013

capitulo 113



Cuenta Pedro:

La vuelta de Paula había llenado de alegría la casa, hacia una semana que con Sofía prácticamente la habíamos obligado a instalarse en casa, parecíamos dos nenes, ninguno la quería soltar.

En este momento me encontraba ultimando detalles en la oficina de la despedida de soltero de Hernán, la cual era mañana, cuando sonó mi celular. Llamada de Paula.

Hola – dije sonriendo –

Hola mi amor, como estas? – se la escuchaba feliz y eso me encantaba –

Papii – escuche de atrás –

Hola hijita, como estas? –

Ieen papi mamo al topin –

Al shopping? – y reí junto con Paula –

Si mi amor vamos al shopping, Moro está en la veterinaria bañándose –

Qué lindo, disfruten juntas y pórtense bien-

Siempre nos portamos bien mi amor – dijo riendo –

No mientas chaves no siempre te portas bien – y reí pícaro –

Pedro!! – dijo riendo, y podía imaginar que su cara se encontraba roja –

Que tarde caíste mi amor, estas lenta – y reí –

Cocino yo hoy gorda, quiero compensar que mañana las dejo solitas a la noche –

Mm está bien, en un rato estamos por tu casa, chau mi amor –

Chau mi vida, cuídense –

Termine con todo, y luego de ir al hotel y controlar que todo esté preparado para el otro día me dirigí al súper, para comprar todo lo necesario y cocinarle a mis mujeres.

Al llegar me encontré con el living lleno de bolsas, y a lo lejos se escuchaban risas.

Llegue!! Donde andan?, hola Morito – dije acariciándolo – te dejaron limpito

Mi amor! Bañándola a Sofí – escuche a lo lejos y Moro al escuchar la voz de Paula corrió delante mío –

Hola – dije sonriendo mientras ingresaba al baño –

Papiiii – decía riendo ya que Paula le estaba haciendo cosquillas –

Hola mi amor – se levanto y deposito un beso en mis labios –

Papi degalo – decía contenta –

Shh enana era una sorpresa – y rio –

Regalo? Que compraste gorda? Está lleno de bolsas el living – dije ayudándola y secando a Sofí –

Nada unas cositas para Sofí y otras para vos – y sonrió –

No tenias que gastar plata, después decime cuanto es y te doy, seguro la enana pidió todo –

Nuu me pote bien to – dijo poniendo cara de enojada y ambos reímos –

No te enojes chinchudita – mientras la llenaba de besos ella se movía –

Yo la cambio amor, anda tranquilo – dijo agarrándola en brazos –

Dale gordita cualquier cosa llámame yo voy a cocinar, vamos Morito veni conmigo –

Al llegar a la cocina escuche el grito de Paula – No le des nada a Moro Pedro eh!! Que después se siente mal –

No le digas nada a mama toma chancho – y le di un pedacito de queso mientras reía –

Me podes con esa cara de murciélago de yo no fui – lo acaricie y luego de lavarme las manos continúe cocinando –

Mm que rico olorcito mi amor – y sentí como sus manos se apoyaban en mi panza y su cuerpo en mi espalda –

Si? Espero que salga rico – sonreí – como les fue hoy?, por lo que vi bien no?

Que malo que sos che compre cosas re lindas después te muestro – y beso mi cuello –

Sofí ya te mando al frente – me reí – no tenias que gastar plata en mi de verdad mi amor – me di vuelta y la abrace por la cintura –

Es un regalito para vos y otro para los dos – dijo picara y yo reí –

Ya quiero ver ese regalo mi amor – la bese –

Voy a poner la mesa gordo, ya quiero comer ese pastel de papa se ve riquísimo –

No deposites tanta fe en mi que si sale mal vamos a terminar comiendo del mac –

Se que te va a salir riquísimo, y fe tengo siempre en vos – me beso y luego se fue con todo lo necesario para poner la mesa –

El pastel de papa por suerte había salido riquísimo, estábamos con  Paula charlando mientras Sofí dormía, ya que era tarde, cuando de repente apareció con bolsas en su mano.

Toma mi amor son para vos – y sonrió sentándose en mi falda – no me retes eh

Mm a ver, no hacía falta gordita – cuando abrí la primera bolsa saque de su interior el CD de “Ciro y los Persas” –

Gracias mi amor, que lindo regalo –

Abrí los demás – me interrumpió sonriendo –

Había un pantalón y un perfume riquísimo – gracias mi amor, pero la próxima no gastes en mi que no hace falta de verdad

Falta el ultimo – dijo riendo picara mientras corría su remera –

Apa que lindo chaves – dije acercándome a su boca – me parece que vamos a estrenarlo ahora


Me levante con ella en mis brazos y besándonos nos dirigimos a la habitación.




Espero que les guste el capitulo. Pueden comentar en tw o aca si quieren 

lunes, 26 de agosto de 2013

capitulo 112


Cuenta Paula:


No daba más de sueño, me encontraba en el aeropuerto desde las siete de la tarde, estaba completamente frustrada y de mal humor.

Mi plan de llegar “temprano” a Bs As se había caído completamente. La maldita compañía de aviones estaba completamente atrasada, ilusa yo, que pensaba darles la sorpresa a Pedro y Sofí.


En este momento eran las once de la noche y yo seguía acá, Emilia y Matías a mi lado completamente callados con sus celulares, también estaban de mal humor, ya que los tres queríamos irnos de ese lugar, en el cual nos encontrábamos hacia horas.

Una de la mañana y no paraba de llover, lo único que me faltaba es que encima por culpa de la lluvia se atrase mas el vuelo.

A eso de las tres y media de la madrugada anunciaron por el parlante que mi vuelo saldría en quince minutos, así que lo único que hice prácticamente fue correr y hacer todo lo que debía para poder subirme al avión.


Luego de hacer todo, me coloque en la fila y mientras esperaba mi turno para poder ingresar al avión le avise a PP que a eso de las siete de la mañana llegaría a Bs As.

Por fin me encontraba sentada, coloque mi cinturón, apague mi celular y luego de acomodarme en el asiento, me quede dormida.

La voz de la azafata me despertó, ya que anunciaba que estábamos a punto de aterrizar.

Me baje del avión con una cara de dormida terrible.

El cansancio, el mal humor y el haber dormido durante el viaje, el cual no era muy largo, había logrado generarme un dolor de cabeza insoportable.

Recogí mi valija y cuando estaba a punto de salir del aeropuerto sentí que alguien tocaba mi pierna.

Mamii – escuche mientras tironeaban mi pantalón y mis ojos se llenaron de lagrimas –

Mi amor, princesa – dije soltando la valija y agarrándola a upa – que haces acá – dije besuqueándola, hacia días que no la veía, con la cuestión del viaje y la pelea con PP hacia bastante que no tenía la oportunidad de estar con ella –

Mamii minimos a bucate – decía sonriendo – tas tiste?

No mi vida, lloro de felicidad, te extrañaba mucho – y vi como PP a unos pasos míos agarraba mi valija y se acercaba –

Hola mi amor – dijo sonriendo –

Hola mi vida – dije sonriendo y pegándome a él con Sofí en brazos para luego besarlo – que sorpresa

Te gusto la sorpresa? – dijo sonriendo mientras acariciaba mi espalda –

Si mi amor me encanto , no puedo creer que estén acá –

Mamii jadin hoy nu – decía sonriendo –

Porque no vas al jardín? –

Porque te taño – decía abrazándome por el cuello sin soltarme –

Sos hermosa princesa – dije besuqueándola nuevamente –

Vamos a desayunar y después venís a casa – mientras íbamos al auto –

Moito taen te taña mami – y escuche la risita de PP – se poto mal

Como que se porto mal que hizo? – dije preocupada –

Le rompió un osito a Sofí, pero ya paso –

siii me ompio mi osito – y no podía creer como Sofí hablaba cada vez mas –


Viste como está hablando mejor? – dijo PP sonriendo mientras manejaba –

Si mi amor – sonreí – me mata como dice el sí, de a poco va a ir diciendo mejor las palabras, donde estamos yendo?


A Starbucks queres? Compro ahí y desayunamos en casa tranquilos, tenes una carita de cansada – dijo acariciando unas de mis mejillas –

Si dale, Si cansancio y mucho dolor de cabeza, me puse de muy mal humor, yo en realidad iba a llegar tipo diez y media de la noche ayer, para darles una sorpresa, pero todo se atraso – dije poniéndome furiosa mientras recordaba lo acontecido –

De verdad ibas a darnos una sorpresa? – dijo sonriendo –

Si – largue seca –

Epa – dijo riendo – ya está mi amor, ya estamos juntos eso es lo importante

Perdóname mi amor, tenes razón –dije acariciando su pierna mientras el manejaba –

Luego de que PP bajara a comprar todo en Starbucks nos dirigimos a su casa.

Al ingresar Moro me recibió ladrando y moviendo la cola, lo extrañaba mucho al chancho, hacia días que estaba con ellos.

Últimamente no le había dedicado tiempo, ya que se había tenido que quedar con ellos, por lo poco que yo me encontraba en casa a causa del trabajo.


Y ahora sí, me encontraba en la casa de PP con mis dos amores y Morito, compartiendo un desayuno en familia.

Si alguien me preguntara que palabras me definen en este preciso momento serian FELICIDAD Y HOGAR





Espero que les guste el capitulo. Pueden comentar aca o en tw si quieren.




viernes, 23 de agosto de 2013

capitulo 111


Cuenta Pedro:

En este momento me encontraba sentado en el avión, volviendo de Mendoza, de ver a mi amor, a Pau.
Por suerte había salido todos más que bien.

Caro me había hecho la gamba de cuidarme a Sofí, y yo de casualidad pude conseguir un lugar en un vuelo que salía dentro de unas horas el día anterior.

Ahora en este momento estábamos aterrizando en bs as.
Lo primero que hice fue avisarle a Pau que había llegado y llame a mi hermana.

Hola hermanito, como salió todo? Calculo que bien no? Porque ni me llamaste – y rio –

Si Caro – me reí – salió todo muy bien, la enana como esta?

En este momento dormida  con Moro, y yo también estaba bien pero alguien interrumpió mi sueño – y volvió a reír –

Che deja de reírte de mi nena – y hablaba fuerte por el ruido que había en el lugar –

Para de gritarme pendejo – dijo algo enojada –

Perdón gorda, es que estoy saliendo del aeropuerto y hay mucha gente, no te escucho bien – dije algo apenado –

Bueno hermanito anda y descansa ni en pedo vengas a buscar a Sofía porque duerme, yo mañana la llevo al jardín –

Bueno dale – y no me dejo seguir que me interrumpió –

Dale Pedro, ya sé que llegaste bien déjame dormir! Me estas despabilando –

Bueno che que mal humor, peor que cuando eras pendeja – y reí – chau hermanita

Chau – corto y yo comencé a reír, no podía ser tan malhumorada –


Llegue  a mi casa y luego de pegarme una ducha me acosté, me sentía terriblemente solo.

Hable por unos minutos con Paula y luego de que ella se despida de mi apague las luces y luego de un rato largo de intentarlo logre dormirme.

A la mañana siguiente me levante más tarde de lo habitual  ya que no debía despertar a Sofía y le mande un mensaje a mi hermana.

Salí a correr un rato y mientras lo hacia recibí un mensaje de mi hermana.

“Hermanito, buen día, perdón por cómo te corte ayer, pero moría de sueño, Sofía ya está en el jardín, me pregunto por vos, le dije que la ibas a buscar a la tarde al jardín. Un besito”

“Gracias chinchuda de verdad, en la semana nos vemos, te quiero”

Cuando llegue a casa recibí un mensaje de Paula.

“buen día mi vida, como estas?? Ya faltan poquitas horas y me instalo en tu casa jaja”

“buen día mi amor, todo bien, recién llego de correr ahora me pego un baño y me voy a la oficina, hoy tengo que ir al hotel a hacer unas cosas. Qué lindo es leer eso, no sabes las ganas que tengo de que ya este saca”

“ ojito con las mujeres no te pongas mucho perfume que se te van a tirar todas encima”

“ la única que quiero que se me tire encima sos vos, y ayer lo hiciste  muy bien jaja, te amo”

“ jajaa que tarado que sos nene, yo también te amo, mas tarde hablamos que hay bastante trabajo”

Me pegue un baño y luego de eso pase por la empresa y junto a Herni nos fuimos al hotel.

Y negro? Qué opinas? Hacemos acá la despedida de soltero entonces? – dije palmeándole la espalda –

Si dale, pero nada de minas eh, solo amigos – dijo riendo –

Obvio que nada de minas, no quiero tener problemas, es solo una despedida con amigos – y sonreí –

Que pollerudo que sos boludo – y comenzó a carcajear –

No soy pollerudo estoy enamorado igual que vos –

Es verdad tenes razón – dijo mirando su celular –

Es Flor no? – y reí –


Estuvimos por un rato haciendo cosas de laburo y luego volvimos a la empresa.

Por mi parte me puse en campaña para juntar a todos los chicos y el próximo fin de semana hacer la despedida en el hotel.

A la hora de la salida del jardín de Sofí, me dirigí a un kiosco, compre una chocolatada y un alfajor y luego la pase a buscar.

Mientras estábamos en casa la llame a Sofí, que se encontraba en su habitación jugando y la senté en mis piernas.

Extrañas mucho a Pau mi amor? –dije acomodando su pelo –

si papi queo a mami – dijo poniéndose triste –

te cuento algo, - mientras le sonreía – mañana no vas al jardín así la vamos a buscar al aeropuerto y desayunamos los tres queres?

Sii queoo – dijo saltando sentada encima mío –

A ver como decís si – dije sonriendo, de apoco iba perfeccionando las palabras –

Sii – decía contenta mostrando sus dientitos –

Muy bien hijita cada vez hablas mejor mi amor –

Toy gande papi –

Si sos grande mi amor, vamos a bañarte? Así después sacamos a Morito a la calle? –

Siii moitooo mamos a mañarnos – decía llamándolo –

No va  a venir si le decís eso no quiere meterse al agua – y rei –



Luego de bañarla y cambiarla fuimos a la plaza a darle una vuelta a Moro y le mande unas fotos a Pau de ellos dos juntos.

Al ver que comenzaban a caer unas gotas volvimos rápido al departamento, comimos y cuando fue la hora de acostarnos se largo a llover terriblemente.

Lo único que pedí antes de dormirme fue que no llueva mas, porque no quería que el vuelo de Pau se atrase o se suspenda.

A eso de las cuatro de la mañana escuche sonar mi celular.

“mi amor, estoy esperando para subir al avión, te amo, nos vemos”

“ a qué hora llegas gorda”

“ a eso de las siete, cuando llego a casa te aviso”

“ ok gordita, te amo”


Al rato me levante, y luego de prepararnos con Sofí nos dirigimos al aeropuerto, Pau se iba a sorprender al vernos ahí cuando llegue. 




Espero que les guste el capitulo. si quieren comenten aca o en tw.

martes, 20 de agosto de 2013

capitulo 110



Cuenta Paula:

Once y media de la noche, todo se había atrasado y recién estábamos llegando a Mendoza.

Mi cara de cansancio se notaba a kilómetros y mi mal humor era aun más palpable que esta mañana.

Emilia y Matías no emitían sonido, sabían que cualquier murmullo daría como resultado una mala cara mía.

Una de la mañana, en bata, luego de una ducha me encontraba recostándome en mi cama.

Un día largo me esperaba así que después de tomarme un remedio para el dolor de cabeza apague todas las luces.

Pero cuando estaba entrando en ese túnel negro… ahí donde todos queremos llegar cuando estamos que no damos mas de cansancio, algo me despertó.

Un sonido bajo pero insistente logro sacarme de ese túnel negro en el cual estaba ingresando.

Dos de la mañana y una persona tocando la puerta de mi habitación. Pero que tupe!!

Al principio no me moví de mi lugar, ya que estaba segura de que era alguna persona pasada de copas.
Pero una voz hizo que saltara de la cama.

De forma suave escuche un ”Paula abrirme mi amor por favor soy yo”.

Y en ese instante mis ojos se llenaron de lagrimas. Podía reconocer esa voz a kilómetros, estaba segura de que esa persona era Pedro y estaba acá. En Mendoza A LAS DOS DE LA MAÑANA tocando la puerta de mi habitación.

Tarde unos segundos en reaccionar, pero al escuchar nuevamente su voz abrí la puerta y me quede dura parada frente a él.

Mi amor – dijo sonriendo – perdóname por todos estos días horribles que pasamos

Que… que haces acá Pedro? – dije secándome las lagrimas que caían de mi mejilla –

Vine a buscarte, no aguanto más, no vale la pena que estemos así, sufriendo los dos por algo que sabemos que no depende de nosotros – dijo acercándose a mi –

Yo tampoco aguanto mas así, te amo – dije cerrando la puerta de la habitación y poniéndolo contra ella – los amo, ustedes son todo para mí, pero no puedo descuidar mi trabajo, mi carrera es así, yo te acepte con Sofía, era todo un combo, ahora la pregunta es si vos me aceptas a mí, así como soy, te pregunto si aceptas a esta Paula – dije como pude mientras se caían unas lagrimas. Era el momento decisivo, o salía todo bien, o salía todo mal –

Claro que la acepto mi amor, como no la voy a aceptar  - dijo acariciando mi mejilla y secándome las lagrimas – pase los peores días, me quise hacer el duro, no atenderte, hablarte cortante, pero hay una persona que te recordaba todo el tiempo y preguntaba por vos


No lo deje continuar y abrazándolo por el cuello comencé a besarlo. No aguantaba más, no quería escuchar mas palabras, no las necesitaba, ni él ni yo, nuestros ojos mostraban lo que nosotros sentíamos, y eso era lo único que necesitábamos en ese momento, sentir el amor que ambos teníamos contenido y que por pavadas no nos demostrábamos hace tiempo.



Desperté cuando sentí sus labios humedeciendo mi cuello, acompañado de suaves caricias.

Mi amor despertate gorda tenes que ir a trabajar – decía suave en mi oído –

Mm no un ratito mas – dije sin abrir los ojos y poniéndolo contra mi –

Dale gorda abrí los ojos que vas a tirar todo el desayuno en la cama – dijo riéndose –

Mm buen día – dije estiradome – no te rías de mi – mientras agarraba una tostada –

Como dormiste mi amor – dijo acariciando mi espalda –

No dormí Pedro, pasaron cuarenta minutos como mucho de que hablas –

Epa que humorcito mi vida – dijo riendo – que chinchudita que estamos hoy

Mientras me cambiaba y Pedro miraba la tele en la cama recordé a Sofí.


PP donde está Sofí? – dije preocupada y él se me rio en la cara –

Porque esa cara gorda, esta con Caro – dijo sonriendo –

Estas totalmente loco sabias, cuando volves? – dije poniendo puchero –

Hoy mi amor, a la noche, no quería dejarla más tiempo sola con Caro –

Bueno pero mira que vuelvo y me instalo en tu casa eh, tengo unos días libres –sonriendo mientras me auto invitaba–

Sos muy bienvenida mi amor, Sofí va a estar muy feliz, te extraño mucho –

Yo también extrañe muchísimo a la princesa –


Termine de prepararme y luego de despedirme de PP, lo cual había tomado bastante tiempo porque no nos podíamos separar, me retire y baje al piso donde se encontraba Emilia y Matias, para irnos los tres juntos.

Al llegar a la noche, a las corridas para poder despedirme de PP me encontré con el recostado en la cama mirando un partido.

Mi amor llegaste – dije parándose y acercándose a mi –

Que haces asi tan relajado no es la hora del vuelo? – y vi como una sonrisa se le dibujo en su rostro –

Pude retrasar el vuelo, digamos que salgo en el próximo, asi que tenemos un ratito mas para estar juntos – y yo sonreí y lo abrace –

Ay que lindo mi amor, pensé que ni tiempo de despedirme iba a tener –

Ah si? Y como te querías despedir que necesitabas tanto tiempo – dijo con cara picara –

Que tarado que sos nene, no seas mal pensado – dije riendo – solo te quería dar unos besitos

Bueno podes empezar ahora entonces – y me abrazo para comenzar un chape –

Estuvimos un rato mas juntos y luego me despedí de él en la puerta del hotel, ya que el remise ya había llegado y el debía irse porque si no llegaría tarde.

Después de cenar y pegarme una ducha recibí un mensaje de él avisándome que ya había llegado.

Así que lo llame hable dos segundos con, y ya más relajada sabiendo que el vuelo había llegado a destino y PP estaba bien, me dormí FELIZ, y llena de energía y buen humor para arrancar mi próximo día.


Espero que les guste el capitulo y que estén disfrutando esta historia, en 12 capitulos llegaremos al final.
Si quieren pueden comentar aca o en el tw. Muchas Gracias y nos reencontramos el viernes con el proximo


miércoles, 14 de agosto de 2013

capitulo 109


Cuenta Pedro:

Y acá estoy… en la oficina, a punto de que sea mi horario de salida, por suerte el trabajo lo había terminado hace rato, pero como mi humor no era el mejor decidí quedarme acá solo, tratando de pensar.

Miles de cosas pasaban por mi cabeza, miles de sentimientos pasaban por mi cuerpo. No sabía cómo reaccionar frente a la situación que se me estaba presentando.

Las cosas con Paula no estaban muy bien, y no porque no nos amaramos, sino porque la falta de tiempo de ella, a causa de su trabajo nos estaba afectando, o por lo menos eso es lo que pensaba, o lo que quería pensar.

Pensando, me tome un café mas para luego partir al jardín de mi hija.

Al llegar una sonrisa se dibujo en mi rostro, verla salir tan contenta me llenaba el alma.

Papiii – dijo sonriente acercándose a mi –

Hola mi amor – dije luego de agarrarla a upa –

Mami? – dijo nuevamente –

Hacía días que no veíamos a Pau, ya que su trabajo le estaba consumiendo el tiempo.

Está trabajando mi amor, no puede venir, ya hablamos de esto – dije subiéndola al auto –

Y al subir al asiento del conductor pude sentir como Sofía comenzaba a patalear sentada y llorar.

Queo a mamiii – lloraba desconsolada y eso me partía el alma, no sabía cómo calmarla –

No llores mas hija, Pau está trabajando, ahora vamos al Mac a merendar queres? – mientras sacaba el auto de donde había estacionado y arrancaba –

Nuuuuu – gritaba como loca y yo no podía creer lo que veía, hace mucho no se ponía asi. Estaba totalmente colorada y no paraba de llorar –

Al llegar bajamos en el estacionamiento y como pude trate de tranquilizarla. Simule llamar a Pau, simule una conversación, en la que ella me decía que estaba ocupada pero que le mandaba muchos besos a Sofía y con eso logre calmarla.

No podía creer lo que hacía, le mentía a mi hija. Esto se estaba yendo de las manos, la falta de tiempo de Pau estaba generando un cambio en todos los órdenes de mis cosas. No aguantaba mas así, en un punto me sentía un estúpido adolescente que no entendía a su novia.

Estaba trabajando demasiado, si, pero ya era una persona grande y la tenía que apoyar, por que?, porque la amo, y no se merece estar sufriendo, ni ella ni yo, por algo que traspasa nuestras decisiones.

Todos estos días que pasaron durante este mes o mes y medio la trate pésimo, cortante cada vez que hablábamos por teléfono, y hasta le he dicho que estaba ocupado para cortarle.

La realidad era que después de hacer eso me ponía muy mal, pero creo que en algún punto intente ponerme un escudo, por miedo a sufrir, a que me deje, a que NOS deje, porque esto ya iba mas allá de mi persona, también afectaba a Sofía, que amaba a Pau tanto como yo, y hasta le decía mama.

Estuvimos en el Mac durante dos horas y media, mientras sofí jugaba yo la miraba, y miraba a mi alrededor.
Las madres me miraban fijo, comiéndome con la mirada. Y yo ya me comenzaba a sentir intimidado.

A eso de las siete de la tarde nos dirigimos a mi casa y luego de bañarla le prepare unos fideos para ambos.
Comimos mirando la tele y luego de darle su postre la acosté en su habitación con los dibujitos, dejándole el timer, ya que en sus ojos se notaba el sueño que tenia.

Me fui a mi habitación y con todo en silencio, sin tele que interrumpa mis pensamientos me pegue una ducha, para luego pasar por la habitación de Sofía y revisar que este todo  bien.

Después de comprobarlo me acosté, y me quede dormido.
A eso de las seis y media de la mañana, me levante tranquilo, y como era temprano aproveche para hacer algunos abdominales en mi habitación.

Al agarrar el celular pude notar que este se encontraba apagado. Por lo que agradecí haberme despertado solo, ya que al estar apagado el celular y la alarma desactivada este no sonaría.

Lo prendí y me encontré con un BBM y un mensaje de texto de Paula.

Al leerlo me quede sorprendido. Se estaba yendo por una semana, y mi ilusión de querer arreglar las cosas se habían roto, pero sabía que cuando ella volviera íbamos a hacer lo posible por solucionar las cosas, esta situación ya no daba para más y ninguno de lo dos podía seguir soportándola.


Luego de eso volví a pegarme una ducha y me puse mi traje.

Prepare el desayuno, y después de luchar una media hora para que Sofía tome la leche, la prepare con su ropa y la peine, y así partir hacia el jardín.

Al llegar a mi trabajo no lograba concentrarme. En lo único que pensaba era en el texto que me había mandado Paula. No soportaba mas estar así.

La situación me angustiaba muchísimo, la amaba y lo único que quería era estar con ella.

Pero sabía que este último tiempo no era posible por los horarios que ella estaba manejando con respecto a su trabajo.

Mientras estaba firmando unos papeles y mirando unas planillas se me ocurrió una idea, era loca, si, pero no aguantaba más, la necesitaba conmigo.

Tome mis cosas, y me subí al auto, si todo salía bien las cosas con Pau se iban a solucionar y por fin íbamos a poder estar todos felices de nuevo.



Espero que les guste el capitulo. Pueden comentar aca o en tw si quieren.
Nos volvemos a encontrar con un nuevo capitulo el lunes o martes.

lunes, 12 de agosto de 2013

capitulo 108


Cuenta Pau:


Paso un mes y medio de aquella cena en la casa de la familia de PP, ese día había sido uno de los últimos en lo que ambos habíamos sonreído y disfrutado tanto juntos.

Todos estos días, estuvieron llenos de desencuentros, discusiones, y enojos por parte de ambos. De parte de PP en forma de reproche ya que por mi trabajo, y los horarios que me venían tocando nos veíamos poco y de mi parte, porque sentía que no entendía mi trabajo y en parte mi “forma de vida”.

Sentía que otra vez estaba volviendo al pasado, sentía que otra vez no me entendían, otra vez me sentía frustrada, en un callejón sin salida.

Amaba a Pedro pero últimamente no podía cumplir con lo que me pedía, no podía dejar mi trabajo de un momento a otro y aparecerme en su casa haciéndome la ama de casa, y hacer de cuenta que disponía del tiempo que yo quería para estar con ellos.

Si de mí dependiera estaría con ellos, en este momento abrazándolos, besándolos, jugando con ellos, como hace un mes atrás, en donde los tres éramos felices, y nuestras risas no se borraban de nuestro rostro y no acá, llorando mientras armo una valija.

Pero todo cambio, mis horarios cada vez eran peores, y más seguidos. Casi no iba a mi casa, más que para bañarme y cambiarme la ropa.

 A Todo este estado, de no dormir, pasar poco tiempo con mi chancho, el cual estaba en la casa de PP porque yo casi no estaba se le agregaba el estar semi peleada con él, con la persona que amo y me hace feliz.

Luego de terminar de preparar la valija, ya que en unas horas Salí, le envié un BBM a Pedro, con la ilusión de que me responda, ya que hacia horas no me hablaba, y cuando lo hacía, lo hacía de forma cortante.

“ PP, mi amor, se que estos últimos días no fueron los mejores, créeme que ahora, en mi presente, en nuestro presente más que nunca quiero estar a tu lado, y al lado de Sofí, se hicieron indispensables en mi vida, y yo también estoy sufriendo al verlos poco. Intente llamarte varias veces hoy pero no logre que me atiendas, solo quiero decirte que en este momento me estoy yendo a San Luis dos días y de ahí tres a Mendoza a una vacunación solidaria que organizo la clínica, y me quieren ahí. Después de esto tengo unos días de vacaciones y espero que me recibas en tu casa todos esos días porque pienso instalarme ahí. Perdóname por todo esto, te amo, LOS amo y me hacen mucha falta. Espero tu llamado. Besos para Sofí , el chancho y unos mas especiales para vos”

No recibí ninguna respuesta, es mas la tilde quedo sin letra, y si había algo del blackberry que me ponía nerviosa era ver esa tilde. Copie todo el texto y por si acaso lo mande también por mensaje de texto, lo único que me faltaba era que no le llegue lo que escribí y las cosas se empeoren.

Debo reconocer que a mi sola se me ocurría mandarle todo ese texto a PP a las tres de la mañana, pero bueno tenía miedo de que después me funcione mal internet o algo y no poder avisarle.

A las seis de la mañana me encontraba subiendo al avión rumbo a San Luis con unos compañeros.
 Después de agarrar el equipaje y dirigirnos al hotel en el que nos hospedaríamos esos dos días prendí mi celular.

No tenía nada, ni un icono, ni luz titilando. Abrí el BBM y vi que Pedro me había clavado la R.

En ese momento mi ilusión por que mejoren las cosas se borraron. Lo único que sentí fue dolor, sentía que estaba perdiendo a Pedro, por culpa de mi trabajo.

Seque la lagrima que estaba saliendo de mi lagrimal y me pegue una ducha.
Al salir me cambie y baje a almorzar algo ya que estaba muerta de hambre.
Abrí el BBM de nuevo y nada.

Le envié un mensaje a Mica de que ya había llegado y estaba todo bien y luego de hablar un rato con la Pepi por Wapp nos dirigimos con Mati y Emilia a la clínica donde nos prepararíamos con todo lo necesario para ir a los lugares más necesitados a vacunar a los nenes, y embarazadas.

Llegamos al hotel a eso de las nueve de la noche, ya que habíamos ayudado también en la guardia del hospital a acomodar la donación que nuestra clínica había hecho y había enviado junto con todas las vacunas por avión y sin cenar me dirigí a mi habitación.

Me di una ducha y me acosté para intentar dormir, sin ninguna señal de Pedro.

Pasaron dos horas y yo seguía dando vueltas en la cama sin poder dormir. En lo único que pensaba era en Pedro.

Así que sin pensarlo demasiado lo llame, pero no me atendía. Lo intente unas cinco veces y al no lograr comunicarme me mande de una y le envié un mensaje a Lu.

“Lu perdón la hora, quería saber si tu hermano estaba bien, yo estoy en San Luis trabajando y no me atiende, me preocupa… si podes avísame, muchas gracias y perdón de nuevo”

A los minutos recibí su respuesta.

“si Pau está todo bien, es mas hable hace un ratito que raro que no te contesta, yo le aviso quédate tranquila, y no te preocupes por la hora, vos cuando necesitas mándame mensaje. Te mandan saludos los enanos y Marian”

Al ver el mensaje de Luciana confirme que era una estúpida, Pedro estaba cada vez mas enojado, porque no me había contestado el mensaje y ninguna de mis llamadas.

“ Yo también les mando saludos Lu. Gracias por todo, buenas noches”

Luego de mandarle el celular revise el BBM y nuevamente comprobé que no tenía nada.

Apoye el celular en la mesa de luz, pero al instante lo volví a tomar en mis manos. Abrí el Wapp y comprobé que Pedro hacia dos minutos se había conectado.

Decidí no hablarle y volví a colocar el celular en la mesa de luz. Me acomode en la cama y después de dar unas quince vueltas en la cama creo que me dormí.

A eso de las siete y media de la mañana Emilia toco mi puerta.

Me levante corriendo y luego de abrirle me cambie lo más rápido que pude y bajamos a desayunar con Mati.

Nunca me levantaba tarde, pero se ve que con lo mal que venía durmiendo, apague el despertador sin darme cuenta.

Y así comencé mi día, con mal humor por haber tenido que desayunar toda apurada y encima un dolor de cabeza que no daba más, sentía que tenía un obrero taladrándome la cabeza.

Y lo peor de todo, es que el día iba a ser bastante largo ya que a las nueve de la noche, salíamos para Mendoza




Espero que les guste el capitulo, no me odien.
Si quieren pueden comentar el capitulo aca o en tw.
Buen lunes!!

sábado, 10 de agosto de 2013

capitulo 107




Cuenta Pedro:

Luego de merendar, nos subimos los tres al auto junto a Moro y emprendimos viaje.
El chancho iba muy cómodo atrás con Sofía, y al cabo de unos minutos ambos se durmieron.


Durante el camino Pau me pidió que nos quedemos a dormir con ella, excusándose de que hacia frio. Obviamente acepte, era algo que a Sofía le iba a encantar, y a mi mas.

Cada día sentía más necesaria la presencia de Paula, y al parecer yo no era el único, ya que Sofía cuando estábamos solos siempre preguntaba por “su mama”.

Paramos en casa, y yo subí al departamento y prepare un bolsito con mis cosas junto con la  mochilita de Sofí ya que al otro día tendría que ir al jardín.

Al ingresar a la casa de Paula, Sofí comenzó a despertarse en mis brazos, y está muy dulcemente le dijo que estábamos en su casa y si quería ir a bañarse.

Obviamente se puso un poco fastidiosa ya que estaba aun dormida, pero Pau logro convencerla.

Mientras ellas se dirigieron al baño, a mí se me ocurrió preparar algo rápido y liviano para cenar.
Evidentemente Paula no había ido a comprar esta semana que había pasado, no había casi nada, así que como encontré unos “listos” en la heladera prepare eso y una ensalada, la cual ya me veía venir el escándalo que iba a hacer Sofía para no comerla.

Mientras ponía la mesa era inevitable escuchar las risas que venían de la habitación de Pau.
No paraban de reírse, y mi sonrisa en ese momento no se podía borrar con nada, era inmensa la felicidad que sentía al escuchar a mi hija así.

Coloque la comida en la mesa mientras el chancho no paraba de seguirme. Y cuando quise ir a verlas ellas me sorprendieron entrando de la mano al living.

Epa pero que rico olor – dije sonriendo –

Tii me bane papi – y Paula y yo nos miramos y sonreímos –

Uy que rico mi amor – se acerco y me beso – preparaste la cena, no hacía falta

Si hacía falta mi amor – volví a besarla – vamos a comer así después nos acostamos los tres juntitos?

Tii – dijo Sofí contenta mientras intentaba correr la silla, pero para ella era muy pesada –

A ver mi amor yo te ayudo – dijo Pau ayudándola a correrla y sentándola –

Gacias mami – dijo agarrando el tenedor contenta –

Paula se sentó a mi lado y comenzamos a comer.

No quiere la ensalada – dijo Pau hablándome bajito mientras sonreía –

Pero lo tiene que comer, porque siempre me hace lo mismo – la mire y le di un pico – con sus caprichitos siempre me gana

No seas malo mi amor – dijo sonriendo –

No soy malo, soy justo, tiene que comer de todo –

Papi no qeo – dijo corriendo apenas el plato –

No hija termínate todo mi amor, es rica la ensalada –

Nuu fea no queo –

Dale princesa tenes que comer mi amor, así estas fuerte – y Pau no pudo evitar pararse y sentarse a su lado – a ver el avioncito… - y comenzó a hacerle ruidito de avión mientras acercaba el tenedor a su boca –


Y si… a Pau no le hacía caprichos, hacia todo lo que le pedía…

Que enana terrible que sos eh – dije riéndome –

Nu toy nana – dijo con puchero y Pau largo una carcajada –

Y así, entre risas y chistes, que Sofí no entendía y se enojaba terminamos de comer.


Mi  amor si queres anda a bañarte que con Sofí ordenamos acá y te esperamos en la cama – dijo sonriendo –
Dale mi amor, me pego una ducha así tengo rico olor para ustedes y las acompaño – dije besuqueándola a Sofía –

Me dirigí al baño y luego de estar unos 15 minutos duchándome me coloque mi pijama y al entrar a la habitación me encontré con una imagen hermosa.

Sofía estaba recostada en el pecho de Paula mientras miraba los dibujitos.

Veo que se acomodaron – dije riéndome y acercándome a la cama –

Si – dijo Paula sonriéndome mientras acariciaba el pelo de mi hija –

Qué lindo estar así los tres juntitos – dije acostándome a su lado y abrazándolas – bueno mejor dicho los cuatro – y reí al ver que el chancho subía a la cama y se acomodaba a nuestros pies –

No te rías, no seas malo con el chancho, la cuida a Sofía no te diste cuenta de eso? –

Si mi amor está pegado con plasticola mas o menos, yo si fuera el me escaparía con todo lo que le hace – y reí –

Modo – dijo mirándolo – veni a numi

No mi amor, Moro duerme en los pies porque si no no entramos – dijo Pau intentando hacerla entrar en razón –

Ueno – dijo Sofía bajito, clara señal de que en cualquier momento se dormiría –

No pongas el despertador mi amor, ya lo puse yo – me sonrió Pau mientras pasaba una mano por atrás de mi cuello y hacia mimos en mi oreja –

Bueno mi amor – le sonreí y la bese como pude –

Descansen mi amor, te amo – besando mi mano –

Yo también te amo gordita, descansa –

Al cabo de unos minutos nos quedamos dormidos, con las piernas de Pau entrelazadas en las mías y Sofía encima de ella abrazándola.


Mi fin de semana no podía terminar de una mejor manera, con las mujeres que amaba dándome amor, el amor más puro y sincero.




Espero que les guste el capitulo. Pueden comentar aca o en tw si quieren.

jueves, 8 de agosto de 2013

capitulo 106



Cuenta Paula:

Al llegar a lo de los padres de PP estaba un poco tensa. Pero al entrar y ver la buena onda de toda la familia, y el buen recibimiento los nervios se fueron y me relaje por completo, sintiéndome en familia.
Comimos todos juntos, y al sentarnos los chicos nuevamente, como había ocurrido en la cena en lo de Sonia, se sentaron al lado mío.


Ahí la tensión volvió, sentía las miradas de todos puestas en mi para ver que hacía o dejaba de hacer, y el condimento que se agregaba era que Sofía me decía mami, ya no acompañado del Pau como antes, sino que mami solo y eso al parecer a los padres de PP los tenia sorprendido ya que era la primera vez que la escuchaban y la primera vez que me presentaba como novia de su hijo.

Por suerte Pedro me acariciaba disimuladamente la pierna para relajarme sin que nadie se dé cuenta. Ver su sonrisa y la de los chicos me hacia olvidarme de los nervios.

Después de almorzar ayude a las hermanas de PP a lavar todo lo que habíamos usado aunque Ana se reusaba, y ahí fue el momento de relax.

Mientras lavábamos hablamos de PP, de cuando era chiquito, y hasta me conto de las recetas que a Pedro le encantaban. Cosa que me iba a ayudar mucho a la hora de querer sorprenderlo.

A la hora de la merienda mientras todos charlábamos en el living PP me ofreció acompañarlo a comprar facturas y yo acepte.

Y mi amor? Te relajaste? – dijo abrazándome por la cintura mientras caminábamos hacia la panadería –

Si mi amor, ya paso, en un momento me puse tensa – sonreí nerviosa –

Si mi amor, me di cuenta, en la mesa mientras almorzábamos no? – y me acariciaba el brazo para hacerme entrar en calor –

Si, sentí que todos me miraban, me dio cosa –

Mis viejos te miraban embobados – dijo sonriendo y amaba verlo tan sonriente –

Si?, la charla con tu mama y tus hermanas mientras lavábamos me relajo, aparte conseguí datos que me
sirven – y me reí picara –

Ah sí? Que conseguiste? – y se rio –

Mmm no importa, secreto de mujeres – y volví a reírme –

Estoy ansioso por descubrirlo – y se rio pícaro –

No seas mal pensado nene ajajaj – y lo abrace – volvamos que tu mama me prometió que con los mates me iba a mostrar tus fotos de cuando eras bebe

Noo no te puedo creer – y se tapo la cara – no puedo creer que sea capaz de seguir mostrando esas fotos – y se rio –

Hay muchas fotos comprometedoras? –

Mm si – y largo una risita – estoy sin nada en muchas fotos me da vergüenza

Mi amor, no hay nada que no haya visto eh – y me reí – aparte no tiene por qué darte vergüenza, estoy feliz de que tu mama quiera compartir tu infancia conmigo


Al llegar estaban las mujeres tomando mate ya con fotos en la mesa y los hombres mirando el partido.

Con Caro pusimos facturas en dos platos, y uno lo dejamos en la mesa ratona que se encontraba en el living para que los hombres coman con el café y el otro lo llevamos con nosotras.

Los chicos? Estaban torturando a Moro pobrecito que ya no sabía dónde meterse. Tenía un tutu rosa y un babero. Pobre chancho le estaban haciendo de todo


Mira Pau, aca PP tenia dos años – dijo Ana mostrándome una foto de Pedro con una pelota –

Me muero – sonreí emocionada – mira lo que era… un enanito, y tenia el pelo mas claro

Asi van a ser tus hijos – me miro Ana sonriendo y me sorprendió –

Usted piensa que si? – sonreí –

Tratame de vos Pau, me haces sentir mas vieja – y se rio –


Estuvimos hasta las ocho de la noche todos juntos. Los hombres por su lado y nosotras por el otro.
Antes de irnos le pedí a Ana que me dé por escrito algunas de las recetas que me había explicado más o menos en la cocina hacia un rato para poder sorprender a Pedro un día de estos.


Nos despedimos de todos y apenas diez minutos de comenzar nuestro viaje de regreso Sofí se quedo completamente dormida.

Había sido un día muy alborotado, había jugado mucho. El chancho también se quedo planchado atrás, era increíble como cuando estábamos los tres Moro cuidaba a Sofía, aunque le hacía de todo, el fiel al lado de ella cuidándola.


Se quedan a dormir en casa? – sonreí acariciándole la nuca –

Estas segura mi amor? – dijo volteando la cabeza en segundo para sonreír y luego volver la vista al camino –

Si mi amor, no quiero dormir solita dale hace frio, dormimos los tres juntitos te parece? –

Bueno pero pasemos por casa así agarro mi traje y la ropa de Sofí así mañana me voy desde tu casa, vos entras muy temprano? –

No mi amor, entro a las diez de la mañana – sonreí – te esperamos abajo en el auto así no tenes que estacionar y haces más rápido – le di un beso en el cuello mientras manejaba y se rio –

No provoques chaves – dijo bajito –

No provoco mi amor, solo fue un mimo –



Al llegar a la casa de PP, bajo a buscar las cosas y luego seguimos viaje a mi casa.

Apenas entramos Moro se fue a su cuchita que se encontraba al lado de mi cama y Sofí comenzó a despertarse en los brazos de PP

Princesa estamos en casa, vamos a bañarnos? – le dije acariciándole la espaldita mientras le hablaba bajo para no fastidiarla –

Nuu no queo  - dijo medio llorisqueando –

Dale princesa así tenes rico olorcito – me reí y despacito la saque de los brazos de su papa – aparte si te bañas tengo una sorpresa – y le sonreí  a PP que ya me miraba con cara de tener ganas de matarme –

Tiii queoo – dijo sonriendo, aunque todavía un poco dormida –

Tengo un pijama de princesas para que duermas con nosotros, pero te tenes que bañar porque las princesas tienen que tener rico olor –

Ueno – dijo un poco dudosa y PP sonrió –

Permiso mi amor, hace lo que quieras ponete cómodo, yo voy a bañarla – le di un pico y me dirigí al baño –

 Y el frio había sido la excusa perfecta para no admitir que cada vez estaba más pegada a Pedro y Sofía, y sin ellos me sentía vacía.