Cuenta Paula:
Me encontraba en la sala de partos. Lo único que escuchaba
era a las enfermeras diciéndome que puje y puje más fuerte, sentía una mano
sosteniéndome con fuerza, dándome apoyo, sentía SU mano.
Pero en el medio de toda esa situación escuche sonar el
timbre.
Si Paula, eso no podía ser más que solo un sueño, al paso
que iba no estaba ni cerca de tener un hijo.
Como pude, y con un poco de mal humor, abrí mis ojos y mire
el reloj. Cuatro y cinco de la mañana, quien carajo era a esta hora?
Al sentir sonar una y otra vez el timbre me acerque a la
puerta refregándome la cara.
Quién es? – dije casi dormida y un poco temerosa por la hora
que era –
No contesto nadie, sentí solo un movimiento y vi como una
cartulina se deslizaba por debajo de la puerta.
Me agache, y con cuidado la agarre. No podía creer lo que
leía.
Pau te amo, me perdonas?. Hay
una sorpresa, abrí la puerta.
Era Pedro? , si era él estaba
completamente loco por caer a mi casa a esta hora.
Estaba indecisa, espere unos
minutos y luego abrí la puerta decidida a decirle que se vaya de mi casa.
Pero al abrir me encontré con
un oso que en su panza tenía un corazón el cual decía te amo, flores y
bombones.
Me quede dura, había un tipo
que no conocía en la puerta de mi casa, a las cuatro de la mañana, y yo en
pijama.
Pasaron milésimas de segundos
y vi como el hombre se sacaba la cabeza del traje de oso, era Pedro y comenzó a
hablar apurado sin darme tiempo a decirle nada.
Perdóname mi amor, yo te amo y
sos muy importante para mí. – me dijo tierno mirándome -
Estas loco Pedro que haces acá a esta hora? –le dije un poco enojada, aunque moría de ternura viéndolo así vestido -
Perdóname que vine a esta hora pero no puedo soportar que estés enojada conmigo. Me mande una cagada pero no fue con intención de que te sientas no querida – me dijo casi quebrándose y me pego a él y me beso -
Pero me separe y lo mire fijo, no se la podía hacer tan fácil, me había dolido lo que había pasado.
Pedro pasa – le dije un poco seca para que ingrese al departamento -
Estas loco Pedro que haces acá a esta hora? –le dije un poco enojada, aunque moría de ternura viéndolo así vestido -
Perdóname que vine a esta hora pero no puedo soportar que estés enojada conmigo. Me mande una cagada pero no fue con intención de que te sientas no querida – me dijo casi quebrándose y me pego a él y me beso -
Pero me separe y lo mire fijo, no se la podía hacer tan fácil, me había dolido lo que había pasado.
Pedro pasa – le dije un poco seca para que ingrese al departamento -
Ingreso con la cabeza del oso
en la mano y todo lo que traía medio cabizbajo y se sentó en el sillón.
Yo lo imite y no sabía que
decirle, miraba la mesa ratona como si así me diera cuenta de que es lo que le
tenía que decir.
Hasta que me anime, y casi en
voz baja le dije – donde esta Sofía? Que haces acá? –
Esta en lo de Luciana, vine
porque no soporto que estés enojada conmigo y no me atiendas el teléfono – dijo
mientras se acercaba un poco a mí y me tocaba la mano – esto es para vos – y
apoyo las flores y los bombones en la mesita –
Y como queres que este con vos
Pedro? Me estas cargando? – le dije un poco enojada y angustiada –
Perdóname mi amor, no fue
apropósito lo que hice, me sobrepaso la situación, me cuesta manejarlo – y yo
lo interrumpí sin dejar que termine –
Vos estas seguro de lo que
sentís por mi? Yo no quiero sufrir más Pedro – le dije angustiándome, malditas
lagrimas que se escapaban de mis ojos –
Obvio que estoy seguro mi
amor, yo te amo, entendeme, yo a los padres de Gaby los quiero muchísimo, son
como mis segundos padres, lo de suegros no fue con intención de lastimarte ni
mucho menos, de verdad perdóname – y vi como se acercaba a mí con los ojos
llenos de lagrimas –
No me atendiste en todo el
día, pensé que te había pasado algo, me preocupe como una tarada – le dije
ablandándome como una tonta mientras le acariciaba la mejilla –
Te preocupaste porque me
queres mi amor, ya está ya paso por favor, perdóname – me dijo mientras se
acercaba mas a mi boca –
Sentí su aliento, sentí como
sus labios casi estaban sobre los míos y cerré los ojos y me deje llevar.
Había llorado como una
estúpida, por algo que para mí era importante, pero para él era difícil.
En parte ahora, mas en frio lo
entendía, hace años que se conoce con los padres de Gaby y era algo normal que
el sienta que son los suegros.
Cuando quise darme cuenta,
estábamos los dos recostados en el sillón besándonos. Parecíamos desesperados y
había pasado solo un día sin vernos.
No podía separarme de él, por
mas que había llorado el me hacia bien, y yo a él.
Pasaban los minutos y cada vez
el beso era más intenso.
Domingo, sentía los rayos de sol
pegar contra mi cara y sus besos recorrer mi espalda desnuda.
Mmm no, veni un rato mas –
dije sonriendo mientras lo abrazaba –
Que pasa Chaves? Que flojita
que resultaste eh – dijo mientras se reía y me abrazaba contra su pecho –
Que tarado que sos nene – dije
tapándome con la sabana ya que aun me encontraba desnuda y besándole el cuello
– dale un ratito mas hoy que tengo el día libre
Bueno está bien dale – sonrió
y así abrazaditos cerramos ambos los ojos y nos dispusimos a dormir un rato mas
–
QUé hermoso cap!!!! Gracias x subir hoy linda!!!!
ResponderEliminarGshandbhsuajbdgsaj :') muuy. Shuuu
ResponderEliminarque lindo,me encanto!!!
ResponderEliminarme enacanto ahh y que esa gaby no los joda mas esta muerta y pau viva... pau es la mama de sofi x ella la esta criando o la va criar me encanta tu nove besos
ResponderEliminar