Cuenta Paula:
La calentura que me había agarrado al leer ese mensaje no se
podía creer, si era lo que me imaginaba Pedro la iba a tener que remar.
La calentura y el enojo que tenia no me dejaba darme cuenta
de los movimientos que hacía.
Después de contestarle el mensaje me levante de la cama de
tal manera que tire al piso el velador y lo rompí.
Hable en todos los idiomas
más o menos maldiciendo a Pedro por haberme hecho pasar el día que había pasado
el día anterior.
Fui a la cocina rápido y volví a la habitación para barrer
el desastre que había hecho porque junto con el velador había tirado el vaso de
agua que había dejado la noche anterior.
Maldecí a Pedro nuevamente al escuchar que me llamaba y su
nombre aparecía en la pantalla.
Yo no podía creer lo que escuchaba, me trataba de mi amor,
pidiéndome que no me enoje cuando él le decía SUEGROS a los padres de su EX
mujer.
La última frase que le dije fue “Sabes que Pedro! No te
podes equivocar en algo así, me haces sentir que yo no soy nada para vos, quédate
con tus suegros, quédate viviendo en el pasado, Chau! “. Y le corte el teléfono
ya con la voz temblorosa y largándome a llorar como una estúpida.
Limpie todo el desastre que había hecho y sin pensarlo me
metí a la ducha.
El agua recorría mi cuerpo, con mis manos lavaba mi pelo
intentando no pensar en lo ocurrido hacia unos minutos. Otra vez me encontraba
llorando por Pedro, otra vez estaba sufriendo.
Mi día había comenzado, desde que había abierto los ojos
todo había cambiado, podía ser una boludes para otras personas, un enojo, una
escena de celos boba, pero para mí era importante.
Una cosa es luchar
contra una ex, y otro muy distinta es luchar contra el recuerdo de una de las
mujeres más importantes de la vida de tu novio.
Salí de la ducha, y luego de cambiarme y tratar de
“camuflar” con maquillaje mi rostro después de haber llorado durante más de
veinte minutos bajo el agua me dirigí directo a la clínica, ya que ya estaba
llegando tarde, todo por culpa de Pedro.
Al ingresar a la clínica lo primero que hice fue ir al
consultorio de Mica y al sentarme frente a ella mientras me miraba expectante
largue en llanto.
Eyy amiga que te pasa gorda – se acerco Mica inmediatamente
al verme llorar acariciándome la espalda –
Todo mal con Pedro gorda – dije entra lagrimas –
Tranquila gorda, respira, que paso – dijo abrazándome
mientras me contenía –
Ayer no me atendió en todo el día, estaba con sus suegros –
dije secándome las lagrimas hablándole con bronca –
Ay que lindo gorda estaba con tus papas! Los conoció – dijo
sonriendo y eso aumento mi bronca –
No gorda! Estaba con los papas de Gabriela, y a mis papas ya
los conoce igual – dije levantando la voz –
Bueno perdón, tranquila, no sabía no te pongas mal seguro se
confundió cuando te lo dijo – me dijo en un tono suave y despreocupado y eso me
altero –
Ese es el problema, no se puede confundir con algo así, el
sigue pensando en ella, yo no soy nadie para el entonces. – mientras me
levantaba de la silla –
Dejémoslo ahí, tengo que ir a trabajar que se me hizo re
tarde – la abrace – perdón por gritarte, voy a trabajar así me olvido un poco
Ya esta, tranquila, anda así despejas la mente – me sonrió –
Gracias amiga te quiero mucho – le sonreí y ella me
interrumpió –
No tenes que agradecerme nada, solo me debes una comida hoy
a la noche – y se rio –
Ajaj dale te espero hoy a la noche en casa, después nos
vemos.
Al salir mire mi celular y vi todas las llamadas perdidas de
Pedro.
Lo único que hice fue apagarlo y comenzar con la ronda de
piso que me tocaba.
Pase todo el día trabajando con el celular apagado, al
llegar a mi casa puse a cocinar una tarta en el horno para recibir a mi amiga
con la comida lista ya que había trabajado todo el día igual que yo y deje el
celular en el cajón de la mesa de luz.
Esta vez Pedro la iba a tener que remar, me sentía muy
dolida.
Habían sido simples palabras que ni siquiera fueron cara a
cara. Recién al otro día se había acordado, o por cobarde lo había hecho, de
avisarme que estaba en lo de los padres de su ex. O mejor dicho como decía el “
de su suegros”
Me puse el pijama y al terminar de poner la mesa llego
Micaela.
Estuvimos charlando mientras comíamos de su relación con
Gastón, que al parecer cada vez venia mejor. Hacía bastante tiempo que estaban
juntos y me contó de sus proyectos, hacia un tiempo que se habia mudado con ella.
A eso de las dos de la mañana me acosté en mi cama y no pude
evitar pensar en Pedro.
La charla con mi amiga me había movilizado, ella estaba
progresando y yo seguía acá, sola, en mi departamento sin hijos, y sufriendo
por un hombre que en este momento no sabía si realmente quería estar conmigo.
Para no utilizar el celular de alarma, agarre mi
despertador, que se encontraba en la mesa de luz, antiguo y por primera vez
puse la alarma para que suene. Ya que siempre usaba el celular.
Después de dar unas cuantas vueltas en la cama, con los ojos
húmedos me quede dormida, pensando en el.
Aunque tenía bronca y me sentía dolida no podía evitar
amarlo.
Espero que les guste el capitulo. Los que quieran pueden comentar aca o en tw.
Tambien los invito a leer el corto que subi el domingo. "Recordando el comienzo de mi presente" para los que no lo leyeron.
pobre pau.. pero q le de una oportunidad de disculparse...
ResponderEliminarquiero mas!!!!!!!!!
ResponderEliminarvwhjqbhdsnmdhesb que se arreglen! voy a shorar :'c
ResponderEliminarBuenísimo el cap!!!! Espero el próximo!!!!
ResponderEliminarayyy nooo,ojala todo se solucione pronto!!!
ResponderEliminarahhh me encanta tu nove que se arreglen y pedro un boludo en confundurse tiene razon pau en estar dolida y enojada... me pasas la no ve cuando subis mi twitter es : @ypaoliter
ResponderEliminarNo, por favor que se solucione prontooooo! Beso grande y espero leerte pronto (si es con reconciliación mejor ;)) beso grande Vero!
ResponderEliminarme encanta tu novela escribís excelente, espero la reconciliación con ganas :)
ResponderEliminarHace poco comense a leer la novela! Esta muy buena!!!!! Espero mas capítulos!!
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