viernes, 26 de abril de 2013

capitulo 43




Cuenta Pedro:

Nos habíamos besado, y había sido hermoso, perfecto, ella era perfecta.

Si Pedro, estas hecho un tarado, la ves perfecta y la conoces hace poco. Pero la realidad era esa, no le había encontrado ningún defecto.

Ella era tan… tan especial. Cuando nos separamos después del beso parecía una adolescente, estaba avergonzada, pero la verdad no tenia de que avergonzarse ni disculparse. Si no lo hacia ella, lo hacía yo.

Ella casi apurada, por miedo a que la interrumpa, me había dicho algo que me sorprendió, que ella entendía que yo no estaba para juegos, y que tenía una hija que podía sufrir a raíz de nuestros actos.

Era increíble como en todo momento tomaba en cuenta a Sofía, eso me ponía feliz. Yo sabía que mi situación no era común, o mejor dicho no era fácil. Era completamente consciente, que lo más fácil para una mujer es salir con un hombre que no tenga compromisos, yo tenía algo extra, que era mi hija, era un combo, el cual se tenía que aceptar completo sí o sí.

Me dijo que a ella le pasaban cosas, y que si a mí me pasaba lo mismo ella está dispuesta a intentar algo, a probar. Yo ante la seguridad de ella me puse un poco nervioso y tarde en reaccionar, a lo que ella se paró del sillón en donde estábamos sentados para irse, ese fue el momento en el que reaccione. Era ahora o la perdía.

La pegue a mi cuerpo, y acomodándole un mechón de pelo que tenía en la cara, el cual había llegado allí por la forma brusca en la que se había movido la mire a los ojos y le dije que claro que sí, que estaba dispuesto a probar algo con ella.

Estaba todo inundado, así que le propuse que miremos una peli, y si al cabo de ese rato paraba la lluvia la llevaba a su casa, de lo contrario se tendría que quedar en casa ya que era imposible sacar el auto del garaje.

Eligió mirar “La boda de mi mejor amigo’’, como hacia frio fui a mi habitación, busque una manta y unos chocolates.

La tape para que este calentita y después de ponerle play a la película me senté al lado de ella.

A los segundos de haberme sentado vi cómo me miro, se acomodó en mi hombro y nos tapó a ambos.

Había pasado media hora, no paraba de llover, cuando mire de reojo Pau estaba completamente dormida, así que lo más suave que pude la agarre entre mis brazos y la lleve a mi habitación.

La acomode y la tape bien, la contemple por unos minutos y después de apagar la luz me retire de la habitación.

Apague el televisor, apague todas las luces de la casa que tenía prendidas y me fui a la habitación de Sofí.
Me cambie y después de unos minutos de pensar en lo que había pasado desde que había empezado el día me dormí.

No sé cuánto había pasado, cuando sentí que me hablaban, era Pau.

Estaba soñando? Ya hasta en los sueños la tenía, pero no, era real. Cuando abrí los ojos ella estaba ahí con carita de dormida, le tenía miedo a los truenos. O era verdad o era experta mintiendo, como no creerle con esa carita.

La contuve en mis brazos para luego dormirme, con ELLA.

Domingo, 10 de la mañana.

Me desperté y la vi en la misma posición en la que nos habíamos dormido. Hacia cuanto no me despertaba con alguien al lado mío. Se veía hermosa durmiendo.

Sin hacer demasiado ruido me levante y me dirigí a la cocina.


Prepare panqueques lo más rápido que pude y dos café.

Antes de ir a la habitación con la bandeja mire mi celular. Tenía un mensaje de mama diciendo que al mediodía se iban con papa, sofí, Fran y Delfi a almorzar al Mac, que pase a la tarde y me quedaba con ellos a tomar unos mates. Así que le conteste y me dirigí a la habitación con la bandeja.

La apoye en el piso, y la mire, no podía evitar sonreír, un poco tímido le acaricie la cara.

Pau… hermosa, despertate que tengo el desayuno.

Mmm – dijo removiéndose – no – y yo no pude evitar reírme –

Dale Pau, así desayunamos, vos no tenes que trabajar? – y ahí fue cuando abrió de golpe los ojos –

Buen día – y me dedico una sonrisa hermosa y se tapó la cara – no me mires que debo ser un desastre – y yo sonreí – estas hermosa Pau – le dije destapándole la cara –

Te prepare panqueques, decime que te gustan – y me rei nervioso – me encantan PP gracias – y me abrazo – de nada hermosa.

Luego de desayunar, subimos ambos al auto y frene en la puerta de su edificio.

Bueno… acá estamos – sonreí – espero que la hayas pasado bien.

La pase hermoso PP, gracias por todo, por la cena, la peli, el desayuno…. – y sonrió nerviosa – y por dejarme dormir con vos.

Fue un placer – dije divertido –

Bueno me tengo que ir porque voy a llegar tarde a la clínica – y yo me acerque –

Dale hermosa, anda – y con un poco de temor le di un beso casi fugaz –

Hablamos más tarde PP, mándale un beso a Sofí – y me sonrió, estaba roja – te quiero – me dijo rápido –
Yo también – y vi como después de darme un beso sentido en la mejilla se bajó del auto y antes de entrar me dedico una sonrisa - 


Espero que les guste el capitulo. Pueden comentar aca, en alguno de los tw o en el facebook johanna pauliter

3 comentarios: