Cuenta Pedro:
Nos habíamos besado, y había sido hermoso, perfecto, ella
era perfecta.
Si Pedro, estas hecho un tarado, la ves perfecta y la
conoces hace poco. Pero la realidad era esa, no le había encontrado ningún
defecto.
Ella era tan… tan especial. Cuando nos separamos después del
beso parecía una adolescente, estaba avergonzada, pero la verdad no tenia de
que avergonzarse ni disculparse. Si no lo hacia ella, lo hacía yo.
Ella casi apurada, por miedo a que la interrumpa, me había
dicho algo que me sorprendió, que ella entendía que yo no estaba para juegos, y
que tenía una hija que podía sufrir a raíz de nuestros actos.
Era increíble como en todo momento tomaba en cuenta a Sofía,
eso me ponía feliz. Yo sabía que mi situación no era común, o mejor dicho no
era fácil. Era completamente consciente, que lo más fácil para una mujer es
salir con un hombre que no tenga compromisos, yo tenía algo extra, que era mi
hija, era un combo, el cual se tenía que aceptar completo sí o sí.
Me dijo que a ella le pasaban cosas, y que si a mí me pasaba
lo mismo ella está dispuesta a intentar algo, a probar. Yo ante la seguridad de
ella me puse un poco nervioso y tarde en reaccionar, a lo que ella se paró del
sillón en donde estábamos sentados para irse, ese fue el momento en el que
reaccione. Era ahora o la perdía.
La pegue a mi cuerpo, y acomodándole un mechón de pelo que
tenía en la cara, el cual había llegado allí por la forma brusca en la que se
había movido la mire a los ojos y le dije que claro que sí, que estaba
dispuesto a probar algo con ella.
Estaba todo inundado, así que le propuse que miremos una
peli, y si al cabo de ese rato paraba la lluvia la llevaba a su casa, de lo
contrario se tendría que quedar en casa ya que era imposible sacar el auto del
garaje.
Eligió mirar “La boda de mi mejor amigo’’, como hacia frio
fui a mi habitación, busque una manta y unos chocolates.
La tape para que este calentita y después de ponerle play a
la película me senté al lado de ella.
A los segundos de haberme sentado vi cómo me miro, se
acomodó en mi hombro y nos tapó a ambos.
Había pasado media hora, no paraba de llover, cuando mire de
reojo Pau estaba completamente dormida, así que lo más suave que pude la agarre
entre mis brazos y la lleve a mi habitación.
La acomode y la tape bien, la contemple por unos minutos y
después de apagar la luz me retire de la habitación.
Apague el televisor, apague todas las luces de la casa que tenía
prendidas y me fui a la habitación de Sofí.
Me cambie y después de unos minutos de pensar en lo que había
pasado desde que había empezado el día me dormí.
No sé cuánto había pasado, cuando sentí que me hablaban, era
Pau.
Estaba soñando? Ya hasta en los sueños la tenía, pero no,
era real. Cuando abrí los ojos ella estaba ahí con carita de dormida, le tenía
miedo a los truenos. O era verdad o era experta mintiendo, como no creerle con
esa carita.
La contuve en mis brazos para luego dormirme, con ELLA.
Domingo, 10 de la mañana.
Me desperté y la vi en la misma posición en la que nos
habíamos dormido. Hacia cuanto no me despertaba con alguien al lado mío. Se
veía hermosa durmiendo.
Sin hacer demasiado ruido me levante y me dirigí a la
cocina.
Prepare panqueques lo más rápido que pude y dos café.
Antes de ir a la habitación con la bandeja mire mi celular.
Tenía un mensaje de mama diciendo que al mediodía se iban con papa, sofí, Fran
y Delfi a almorzar al Mac, que pase a la tarde y me quedaba con ellos a tomar
unos mates. Así que le conteste y me dirigí a la habitación con la bandeja.
La apoye en el piso, y la mire, no podía evitar sonreír, un
poco tímido le acaricie la cara.
Pau… hermosa, despertate que tengo el desayuno.
Mmm – dijo removiéndose – no – y yo no pude evitar reírme –
Dale Pau, así desayunamos, vos no tenes que trabajar? – y
ahí fue cuando abrió de golpe los ojos –
Buen día – y me dedico una sonrisa hermosa y se tapó la cara
– no me mires que debo ser un desastre – y yo sonreí – estas hermosa Pau – le
dije destapándole la cara –
Te prepare panqueques, decime que te gustan – y me rei
nervioso – me encantan PP gracias – y me abrazo – de nada hermosa.
Luego de desayunar, subimos ambos al auto y frene en la
puerta de su edificio.
Bueno… acá estamos – sonreí – espero que la hayas pasado
bien.
La pase hermoso PP, gracias por todo, por la cena, la peli,
el desayuno…. – y sonrió nerviosa – y por dejarme dormir
con vos.
Fue un placer – dije divertido –
Bueno me tengo que ir porque voy a llegar tarde a la clínica
– y yo me acerque –
Dale hermosa, anda – y con un poco de temor le di un beso
casi fugaz –
Hablamos más tarde PP, mándale un beso a Sofí – y me sonrió,
estaba roja – te quiero – me dijo rápido –
Yo también – y vi como después de darme un beso sentido en
la mejilla se bajó del auto y antes de entrar me dedico una sonrisa -
Espero que les guste el capitulo. Pueden comentar aca, en alguno de los tw o en el facebook johanna pauliter
Espero que les guste el capitulo. Pueden comentar aca, en alguno de los tw o en el facebook johanna pauliter
Una dulzura total!!!!!
ResponderEliminarhermoso el cap!
ResponderEliminarme encanto,son unos tiernos!!!
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