Después de llegar al bar y que pasen unos minutos de
silencio interminables, Paula me miro a los ojos y me volvió a pedir disculpas
por lo ocurrido en la clínica.
Se la notaba arrepentida y con vergüenza, pero yo le dije que no se haga problema, que
estaba todo bien, ella no tenia porque saberlo, no me conocía.
Y vi como medio apurada y nerviosa me respondió -pero
podríamos conocernos no? –
Estaba sorprendido, era verdad lo que estaba escuchando? O
estaba loco?
-le sonreí- y le dije que me encantaría conocerla, pero ella
después de escucharme, agrego “como amigos”.
Si había una frase que no quería escuchar de su boca era
esa, pero si, la había dicho.
Un poco nervioso le conteste que me perdone pero que no
sabía si iba a poder ser su amigo.
Pero al escuchar eso no me dijo nada, solo desvió el tema
hablándole a Sofí.
Habíamos terminado de comer, y yo no podía dejar de mirar a
Paula, era hermosa, no solo físicamente sino que por lo que se veía lo era
también como persona.
En toda la comida no había parado de hablar con Sofía, yo
solo sonreía, era increíble la confianza que había tomado después de unos
minutos mi hija con ella. Le contaba sobre sus muñecas y que le gustaban las
princesas.
Paula le sonreía todo
el tiempo prestándole atención, y de vez en cuando me dedicaba una mirada.
Después de comer pedimos postre, cuando Paula pidió una
mousse de chocolate Sofía enseguida dijo – yo que como Pau – y vi como ella sonrió y le dijo-
la comparto con vos princesa- y Sofí feliz le respondió que sí-
Cuando terminamos de comer el postre partimos hacia la
clínica, la charla había sido tranquila
ya que sofí metía bocados que relajaban el ambiente que se generaba.
Ingresamos al consultorio de Paula y Sofí estaba mas
confianzuda, empezó a moverse y querer tocar todo entonces ella le inflo un
guante y con una lapicera se lo dibujo.
Mi hija estaba feliz con un simple guante, enloquecida
diciéndome que se lo había hecho Pau.
Por suerte con eso se había tranquilizado un poco quedándose
quieta sentada en la camilla.
Vi como agarro unos
papeles y me dijo – bueno, acá están los análisis me los dejo mi compañero
porque no me vio – sonrió, dejando a un costado un papelito de color que tenía
una nota-
Compañero, sonrisita, que decía esa nota? Porque sonreía
tanto ? … Pedro! Que decis, ella no es
nada tuyo, no te corresponde que te diga nada, ni se te ocurra a preguntar.
Me contuve para no decirle nada tratando de concentrarme en
mis análisis.
Bueno Pedro, los análisis dieron bien por suerte – me sonrió-
así que quédate tranquilo, cualquier síntoma que tengas venís, pero no te
preocupes que estas bien. Lo único que si te digo, aunque seguramente ya lo
notaste, es normal que a veces te confundas un poco, o te canses más de lo
normal, estas un poco débil todavía – ella me hablaba y desde el momento en que
me había sonreído yo estaba perdido mirando su boca-
Reaccione cuando me dijo – me das tu carnet ? … - Pedro me escuchas
? – y me sobresalte- sisi, perdón toma, dije entregándoselo en su mano-
Bueno te voy a dar unas vitaminas – me dijo escribiendo una
receta – así con esto reforzamos un poco y te recuperas más rápido , te repito,
cualquier cosa que sientas rara, venís, no lo dudes – y me entrego la receta y
los análisis-
Y como soy un cobarde, sin decirle nada más que agradecerle
por lo que había hecho por mi me despedí de ella con sofí de mi mano y partimos
hacia mi casa.
No hay comentarios:
Publicar un comentario